Friday, June 16, 2006

CAUSAS EXTRÍNSECAS DE DETERIORO

CAUSAS EXTRÍNSECAS DE DETERIORO

La conservación de los bienes documentales está íntimamente relacionada con las condiciones ambientales. Los factores del medio como humedad, temperatura y polución atmosférica en niveles críticos, conjuntamente con la incorrecta manipulación y almacenamiento, son la principal causa de deterioro de las colecciones. Las causas extrínsecas de deterioro son aquellas que provienen del exterior y pueden ser: · ambientales o relacionadas directamente con el microclima, es decir: luz, humedad, temperatura y polución atmosférica en donde se incluye la acidez del papel. · biológicas: se refiere a ataque de insectos, hongos, bacterias, y animales vertebrados. · mecánicas: son los deterioros producidos por el uso, y otros factores de agresión directa sobre la obra, como golpes.

CAUSAS AMBIENTALES DE DETERIORO. Las causas ambientales se reducen a luz, temperatura, humedad relativa y polución atmosférica. LUZ La luz está constituida por ondas electromagnéticas, y su velocidad de programación en el vacío es de 300.000 km por segundo; se la puede considerar también como un flujo de partículas energéticas desprovistas de masa, los fotones. Dentro un gran espectro de ondas, la actividad de la luz sobre el papel depende de la extensión de las ondas y por lo tanto la acción irá en orden decreciente, desde el mayor daño producido por la acción de aquellos que no pueden ser vistos a simple vista, como la radiación producida por sustancias radiactivas, como las ondas a (alfa) rayos b (beta) y rayos g (gama), seguido de ellas, encontraremos los rayos x o de Röntgen, luego la luz ultravioleta, la luz visible, rayos infrarrojos y finalmente las ondas de radio, que prácticamente no producen ningún efecto sobre los documentos. Colocando a la luz visible como centro de esta gran regla, todas las ondas electromagnéticas que se encuentran a la izquierda producen mayor deterioro, por ejemplo la luz ultravioleta produce degradación por acción química, mientras aquellas que se encuentran a la derecha como la luz infrarroja produce deterioro por acción térmica.

ACCIÓN QUÍMICA Las alteraciones que no son perceptibles a simple vista tienen que ver con la ruptura de la fibra en unidades cada vez menores, por fotoxidación de la celulosa (oxicelulosa) lo que provoca la pérdida de la estabilidad estructural del papel. Los daños son irreversibles.

ACCIÓN TÉRMICA El exceso de luz produce también la pérdida de la humedad natural del papel, eliminando el agua de hidratación y las moléculas de agua estructural de las zonas amorfas. Disminuye la flexibilidad, aumenta la rigidez y la inestabilidad. Las zonas amorfas se cristalizan y el papel se hace quebradizo. Los daños producidos por la luz son irreversibles. Cuanto menor es la incidencia de luz, mayor es la vida útil del papel. Cuando la luz se encuentra en exceso, las alteraciones visibles son: amarilleo de los papeles, ablandamiento de las colas, contracción y expansión desigual del papel ocasionando inestabilidad dimensional y debilitamiento de la fibra.

CLASES DE LUZ. Existen dos clases de luz, la natural y la artificial. La luz natural es la luz del sol, y contiene gran cantidad de radiación U.V. La luz artificial está producida por lámparas, y pueden ser de dos tipos: las lámparas incandescentes que producen mayor energía calorífica y mayor radiación infrarroja, y las lámparas fluorescentes que producen menos calor, pero mayor efecto químico porque tienen mayor radiación U.V. Las medidas de control están dadas por la relación que existe entre la intensidad de luz y el tiempo de exposición. Por lo tanto es recomendable que se utilice lámparas incandescentes de "luz fría", estas deben colocarse distantes de los documentos, mínimo 2 metros, o fluorescentes que en conjunto no superen los 50 luxes (5 lúmenes) de intensidad ya que estos son los niveles máximos de tolerancia en que el soporte celulósico no presenta degradación. Sin embargo siempre será necesario filtrar la luz que producen estas lámparas ya que su nivel de radiación U.V. es elevado, de tal forma que la luz ultravioleta nunca supere los 75 uW (micro-watts). La cantidad de lámparas incandescentes o tubos fluorescentes que se coloquen en la sala para poder lograr la cantidad mínima de luz indispensable depende directamente del área del depósito y de la distancia entre las lámparas y la estantería. Existe una variedad de aparatos que pueden medir y registrar la intensidad luminosa, que será siempre necesario disponer en museos, archivos y bibliotecas de tal forma que se realicen monitoreos constantemente para evitar que los niveles de luz no superen a los recomendados. El luxómetro por ejemplo es un aparato que mide la intensidad luminosa, y a través de un análisis espectral se puede detectar la cantidad de rayos U.V. o de I.R. que posee un haz.

RECOMENDACIONES : · Se debe evitar totalmente la incidencia directa de rayos solares. · Reducir el I.R. y eliminar el U.V. con la utilización de filtros. · Restringir el uso de fotocopias y fotografías con flash. · Cuando no se encuentre en exposición se puede mantener una intensidad de 10 luxes por concepto de seguridad, especialmente en los museos. · Las paredes pintadas con dióxido de titanio o blanco de zinc absorben gran parte de radiaciones ultravioletas, por lo que se prefiere en esos casos dirigir la luz hacia la pared y que la obra reciba la luz reflejada. · Realizar constantemente el monitoreo de luz para evitar pasar de los niveles permisibles. · Durante una inspección en el Museo del Libro de la Biblioteca Eugenio Espejo de la Casa de la Cultura en Quito, pudimos comprobar que varios volúmenes habían sido expuestos permanentemente en vitrinas. Se produjo deterioro por fotoxidación en las hojas a las que llegaba directamente la luz natural difusa a través de dos claraboyas en el depósito. Las hojas subsiguientes habían sufrido menor deterioro. Recordemos que por esta razón, las hojas de papel periódico o de imprenta que se encuentran expuestas directamente al sol toman una coloración amarilla o café. Igualmente sucederá con aquellos documentos que sean utilizados para exposiciones permanentes, especialmente aquellos que contengan alto grado de lignina.[3]

HUMEDAD Y TEMPERATURA Conocemos que la humedad es la cantidad de vapor de agua que se encuentra en la atmósfera, pero para efectos de medición que nos permitan establecer microclimas en áreas determinadas es preciso trabajar con el concepto de humedad relativa (H.R.) que es la relación entre el agua que hay en un volumen determinado, a esto llamamos humedad absoluta, y la que el volumen en mención necesita para saturarse. La HR se expresa en porcentajes. Las variaciones de humedad relativa están íntimamente ligadas con la temperatura del lugar. Cuando aumenta la temperatura la expansión de moléculas de aire ocupará mayor espacio, por lo tanto mayor será la cantidad de moléculas de agua que necesita para la saturación de un volumen determinado, por lo que al subir la temperatura disminuye la H.R. Al disminuir la temperatura las moléculas de aire se contraen y se reduce el espacio de saturación, por consiguiente aumenta la H.R. Si la temperatura decrece a niveles en que las moléculas de agua presentes en el microclima llegan a saturar el ambiente sucederá una condensación de las mismas y la aparición de gotas de agua. En una sala de exposición o un archivo es de suma importancia controlar la cantidad de personas que visitan el lugar y el tiempo de permanencia ya que el hombre libera aproximadamente 60 g. de vapor de agua por hora. Sin control esto producirá un desequilibrio en el microclima. El papel en general posee del 6 al 8 % de agua en su estructura molecular que le permite mantener su flexibilidad. Cuando existe aumento de H.R. en el ambiente o cuando se realizan procesos de restauración en medios acuosos sin control se produce la descomposición del papel por hidrólisis, lo que favorecerá a la formación de ácidos, óxidos, etc.; reblandecerá los aprestos, aglutinantes y colas de las encuadernaciones, y lo más degradante, se dará la aparición de los microorganismos que en el ambiente propicio proliferan. Cuando disminuye la humedad, por debajo de los límites recomendados, el ambiente empieza a robar al papel las moléculas de agua estructural por un fenómeno de equilibrio, lo que produce que el papel se torne deleznable, frágil y quebradizo. Es importante conocer que las variaciones bruscas de temperatura y humedad relativa harán que los materiales celulósicos se dilaten y contraigan constante e independientemente de la situación o posición dentro de la obra, lo cual produce rotura de fibra y desprendimiento del papel generando mermas.

RECOMENDACIONES : Los niveles de H.R. y temperatura recomendados están entre los 18 - 22 grados Centígrados de temperatura con una variación de +/- 3 grados y entre 50 - 60 % de H.R. con variación de +/- 5 %. Cuando no se consigue estos niveles en condiciones normales es necesario aplicar sistemas artificiales. Existen aparatos par medir y registrar la humedad relativa como la temperatura, estos son los termómetros, hidrómetros, psicómetros, termohidrógrafos, cartones indicadores de H.R., entre otros. Para ayudar a que las medidas tanto de temperatura como de humedad relativa sean óptimas, es necesario el uso de los siguientes aparatos y materiales según el caso: · La instalación de sistemas de aire acondicionado.[4] · Instalación de aparatos deshumificadores, humificadores o ventiladores. · Proceso de deshumificación con gel de sílice o "sílica gel". Este producto tiene la propiedad de absorber las moléculas de agua del ambiente, eliminando del medio el exceso de humedad. Viene en granos, se coloca en las esquinas de las estanterías, muebles de museos, archivos o bibliotecas. Se debe evitar cualquier contacto directo de esta sustancia con la obra o documento. El gel de sílice se presenta de color azul, y cuando está saturado de humedad toma una coloración rosada, en ese momento se debe cambiar las fundas de sílica gel reciclables.

POLUCIÓN ATMOSFÉRICA En zonas industriales o urbanas de alta congestión automotriz encontraremos varios tipos de partículas en el ambiente: las partículas sólidas que actúan como material abrasivo. Las partículas de carbón resultantes de la combustión, visibles a simple vista, provocan manchas y acumulación en los espacios interfibrilares. Así como varios agentes químicos. El los depósitos es imprescindible el uso de filtros físicos para evitar el ingreso de partículas sólidas y de carbón. Los filtros deben evitar el paso del 90 al 100% de partículas de una micra de diámetro. En el ambiente existen gran variedad de agentes químicos que permiten la fermentación, hidrólisis y oxidación de los materiales bibliográficos. Especialmente son: oxígeno, nitrógeno, ozono y anhídrido carbónico, pero, sobre todo, en la atmósfera contaminada por la combustión automotriz e industrial suele encontrarse partículas metálicas, NO2, CO2 y SO2, También partículas de carbón que producen manchas. Cuando estas partículas reaccionan con el agua que contiene el papel, forman ácidos y especialmente ácido sulfúrico. Todas estas reacciones químicas provocarán en el papel aumento de acidez medido en términos de pH., amarillamiento, decoloración, resecamiento, degradación por abrasión, etc. Los contaminantes gaseosos se deben contrarrestar con el uso de filtros de carbón activado. Se puede realizar temporalmente una limpieza ambiental interna mediante vaporizaciones o nebulización de agua con pH 9 - 10, con hidróxido de calcio, especialmente en casos de existir contaminaciones con gases sulfúreos. El ozono es otro elemento que produce daños en el papel, lo hace como pulidor o abrasivo, además de causar oxidación de la celulosa. Lo encontramos en los centros urbanos, generado por la interacción de la luz solar sobre el dióxido de nitrógeno que se encuentra en la atmósfera, expedido por la combustión de gasolina de los automotores. La única forma de minimizar estos daños es sugerir la localización de los depósitos en sitios distantes a los grandes centros urbanos de flujo de automóviles.

RECOMENDACIONES : · Para superar estos daños es necesario observar las siguientes sugerencias: el lugar de depósito de las obras debe poseer filtros para evitar que partículas, producto de la combustión, entren en contacto con las obras. · Es indispensable una constante limpieza, evitando el depósito de polvo, esporas e impurezas. · El depósito debe construirse aislado de los lugares de gran congestión automotriz que no se encuentren fábricas o industrias químicas circundantes, pero como no se puede prever el lugar en donde funcionará el archivo o biblioteca es necesario que se tomen todas las medidas útiles para evitar que estas partículas ingresen al archivo o biblioteca, ya sea con filtros, etc. · El local debe poseer un sistema de ventilación para evitar que el aire viciado se concentre en los interiores. Hay que cuidar que la ventilación se controle por filtros de aire, que necesitan limpieza periódica. ACIDEZ DEL PAPEL La conservación del papel depende en alto grado del nivel de pH. El pH nos indica el nivel de acidez o alcalinidad en el que se encuentra un material, así siguiendo una escala que va del 1 al 14, su extremo 1 es lo más ácido, y el extremo 14 el más alcalino, por lo tanto en el centro existirá un punto medio o neutro que es el número 7.

1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14

ÁCIDO NEUTRO BÁSICO

Un papel formado por celulosa pura no presentará acidez, su pH será neutro. Generalmente en la fabricación de papel artesanal se pretende que el resultado sea de pH 8 o más para garantizar la duración del papel. En la fabricación industrial se incorporan sustancias químicas ácidas y su proceso no permite la obtención de celulosa pura por lo que el resultado será un papel de pH ácido. Con el paso del tiempo y las condiciones inadecuadas su pH bajará constantemente de 7 a 6 ó 5 ó 4, etc. La acidez migra por contacto por lo que puede continuar de un papel a otro. Esta es la razón por la cual es necesario utilizar papeles o cartones con pH neutro en la fabricación de carpetas y contenedores. Los elementos químicos extraños que se integran a la composición del papel reaccionan formando ácidos, rompen la estructura molecular de la celulosa y generan autodegradación que culmina con la desintegración del papel. Sus efectos nocivos repercuten en las propiedades físico mecánicas del mismo. La hidrólisis ácida produce ruptura de la cadena de celulosa. El radical terminal de la cadena de celulosa es un aldehído oculto, y cuando la cadena se rompe, se formarán mayor número de aldehídos, dependiendo del grado de hidrólisis. La cantidad de grupos aldehídos que pueden oxidarse o acidificarse, determina un color amarillento, fragilidad, hasta el punto de llegar a un estado quebradizo. En este estado el papel es muy sensible a la hidrólisis alcalina, por lo que los tratamientos de desacidificación pueden ser degradantes en estas condiciones. El aumento de la acidez en los soportes se produce por las siguientes causas: · Mantener dentro de su estructura sustancias ácidas como lignina, esto sucede cuando el papel no es de buena calidad y ha sido producido por el método llamado proceso mecánico, descrito en el capítulo 1. · En su producción se utilizan ácidos para eliminar el resto de componentes de la madera y poder rescatar solamente la fibra de celulosa, este es el proceso químico. Por ejemplo el papel bond. · Otro caso es que el papel se contamine por partículas de combustión automotriz e industrial como NO2, CO2, SO2, existentes en el medio (como vimos anteriormente) y éstas en contacto con la humedad del papel formen ácidos que destruyan el material. La diferencia que existe en los papeles que se fabricaron en Europa entre los siglos XII al XIX y los que se fabrican actualmente, consiste que en los primeros el proceso se basa en obtener la fibra de celulosa y eliminar el resto de material de la planta por medio de cocción y baños alcalinos lo que daba como resultado un papel con un pH 7 - 8, que garantizaba su conservación. Los papeles que se fabrican en al actualidad, se basan en un proceso químico o triturados, sin eliminar el ácido de la madera, lo que provoca que al ser fabricados ya tengan un pH ácido, su tiempo de vida se calcula en alrededor de 50 años. Es por esta razón que nunca debe almacenarse libros realizados con papel industrial con libros que son de papel artesanal ya que la acidez puede contagiar a los que están libres de esta. Para medir el pH existen varios métodos, entre los que podemos nombrar: · Tiras reactivas. Se puede comprar en cualquier distribuidor de productos químicos, también se los llama medidores de pH. Para su uso se debe humedecer una esquina del papel que se va a medir con agua desmineralizada de pH neutro, se colocará la tira reactiva sobre el papel medio minuto. La tira reactiva variará de color y según una tabla estándar se puede establecer el pH. Para aplicar el agua en el papel, es necesario que no se encuentre ningún tipo de tinta o escritura o dibujo que pueda disolverse con el agua. En caso de un libro será necesario medir solamente una esquina de una hoja. · Otro instrumento para medir el pH es un sofisticado equipo electrónico medidor de pH, en el cual solamente será necesario aplicar una cabeza receptora sobre el papel a medir la que realizará un intercambio de electrones con el papel y medirá la cantidad de iones H+ que capte, los que establecerán un parámetro en el nivel de pH, el que se registrará en una pantalla electrónica. El uso de estos aparatos siempre debe estar bajo el control de un técnico.

RECOMENDACIONES Cuando se ha establecido el nivel de pH de un papel, y siempre que este sea menor a 6, debe iniciarse un proceso de desacidificación cuya finalidad es la de eliminar la actividad ácida. Existen varios métodos para este fin. ·

DESACIDIFICACION POR INMERSION. Para iniciar la inmersión del papel, en cualquier situación siempre se deben realizar las pruebas correspondientes para asegurar que las tintas o los diferentes materiales que sustenta sean totalmente estables a la solución, de lo contrario no se podrá realizar este tratamiento. Existen métodos para proteger el material sustentado en caso de que éstos no fueran estables. Para la desacidificación por inmersión se prepara una solución de hidróxido de calcio disuelto en agua con un pH de 8 - 9, dependiendo de la obra a tratarse. El papel debe estar seco para que en la inmersión el producto penetre en la fibra. Se sumerge la hoja de papel por un período de 5 a 10 minutos, posteriormente se deja secar al ambiente entre telas de pelón. Existe una variedad de productos que recomiendan otros autores para la desacidificación, sin embargo, a mi criterio. el mejor es el hidróxido de calcio. ·

DESACIDIFICACION POR ASPERSION. Siguiendo con el mismo concepto que el anterior, se puede realizar la desacidificación por aspersión cuando la obra, por sus características de roturas y mermas, no permita manipulación. ·

DESACIDIFICACION NO ACUOSA. Se realiza con una solución de hidróxido bárico disuelto en metanol. ·

DESACIDIFICACION MASIVA. Actualmente la Library of Congress de Washington y la Deutsche Bucherei de Leipzing (Biblioteca Alemana) han desarrollado un sistema novedoso de desacidificación de libros, el cual, aseguran los técnicos del Ballete Institut de Frankfurt, podrá prestar un tratamiento aproximado de 400.000 libros anualmente. El procedimiento y el equipo necesario son sumamente complejos y solamente puede realizarse con la colaboración de empresas químicas experimentadas. Los libros son expuestos a una fuerte corriente de aire cálido para un primer secado, eliminando la humedad natural de los documentos, luego se neutraliza con dietil zinc (DEZ) en fase de vapor que penetrará en la fibra del papel. Posteriormente se regula la humedad con un segundo secado. Aplicando el desacidificante en fase de vapor penetra fácilmente en los libros y establece contacto con su estructura química; la ventaja de este proceso es que el vapor puede penetrar con facilidad en los libros que se encuentran cerrados y así llegar con el tratamiento puede llegar a las partes más profundas. Para el tratamiento bastan dos horas; no hay riesgo alguno para el medio ambiente ni para el personal, es compatible con los materiales de archivo y biblioteca, incluso los materiales solubles (colores y tintas, grasas y aprestos) por consiguiente no es necesario hacer una preselección del material.[5] ·

DESACIDIFICACION POR CONTACTO. Existen circunstancias en que los documentos no pueden ser tratados por medios húmedos y es necesario establecer un sistema de conservación o disminución del pH que ha registrado. Los manuscritos de Neruda que guarda la Fundación Pablo Neruda en “La Chascona” de Santiago de Chile, es un buen ejemplo. Algunos de estos documentos presentan tinta de marcador, muy soluble y de fácil degradación con la luz, estos deben ser conservados entre papeles tamponados con un desacidificante como hidróxido de calcio, al mismo tiempo que deben ser encapsulados entre mylar o en carpetas de papel permanente. La fundación Pablo Neruda realiza un excelente trabajo de conservación, pese a las dificultades que presentan estos documentos.


[1] Legajo se refiere a un conjunto de documentos que unidos entre si por tratar de una misma materia, han sido atados con una cuerda para ser separados del resto de la documentación y facilitar su archivo. [2] Uno de los problemas que presenta el archivo histórico de EL COMERCIO en Quito, es el desprendimiento del cuerpo y la separación de las tapas, por lo tanto la conservación de estos volúmenes se enfoca en la reencuadernación de un alto porcentaje de ejemplares, luego de solucionar por supuesto el problema de la acidez del soporte. [3] Las exposiciones de libros y documentos deben ser siempre temporales, deben contar con un estricto control de humedad y temperatura, y, sobre todo, de luz. Recordemos que en las exposiciones de documentos casi siempre se exhiben los mejores ejemplares que posee la biblioteca o archivo, y normalmente las páginas de importancia son las que mayor grado de deterioro presentan. [4] Para controlar los niveles de humedad relativa y temperatura dentro de un archivo o biblioteca es necesario la instalación de todo un sistema de aire acondicionado. Se utilizan mayormente en los países que tienen las cuatro estaciones con cambios bruscos de temperatura y humedad. En ciudades como Quito no es recomendable su uso porque el microclima se puede controlar con mayor facilidad ya que no existen cambios marcados en el ciclo anual. La instalación de un sistema de aire acondicionado en un edificio implica elevados gastos, mantenimiento constante, y la garantía de su funcionamiento durante las 24 horas, porque los cambios de temperatura y humedad que se producen al encender o apagar estos sistemas alteran las condiciones de los documentos. Siempre será preferible mantener un mismo rango, aunque supere en más o en menos unos pocos grados a lo recomendado. [5] . Banik, Gerhard. HISTORIA Y TECNOLOGIA DE LOS MATERIALES. Curso de Conservación de Papel en Archivos. ICCROM. Noviembre 1944. Santiago de Chile [6] Para estos procesos el conservador puede diseñar sus propios instrumentos. La utilización del estuche plástico de los esferográficos comunes son muy útiles, se debe cortar el extremo porque muchas veces resulta muy angosto. La fuerza de aspiración no debe ser muy fuerte, por lo que se puede emplear varios terminales que se bifurcan en Y, con un solo motor. [7] Las esporas de hongos se encuentran en todas partes, dentro de los libros, en la superficie de los papeles como en el ambiente. Su inactividad se debe a que las condiciones de humedad y temperatura no le son favorables. Por esto es muy importante que el microclima se mantenga dentro de las condiciones recomendadas, éste es el mejor sistema de prevención contra la proliferación de microorganismos.

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